sábado, 17 de mayo de 2014

Solo quepo en ti mamá

                                     
Grande de nacimiento
entre regocijos y llantos
me recibiste con amor
sin tomar en cuenta
mi estatura.

Siempre tuvimos duda de
mi capacidad de crecimiento,
con cada prenda se hizo común
mi escenario; corto, pequeño,
diminuto y mi triste estribillo
¡No, no quepo!

Pero tú, siempre sonreías, y me decías
no te preocupes encontraremos la
manera, mi ansiedad se desvanecía.

Siempre supe que había un solo lugar
en donde sí cabía completo, desde aquél
día que a tu pecho me acercaste y sin que
hubiera manta que me tapara, con tu
amor me cubriste perfecto haciendo
pequeñito el no quepo.

Porque desde entonces yo estoy con mi
tamaño y con tu gran amor en cada uno
de mis años. Gracias mamá.





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