Casi sin querer

Las letras
llueven como
fresca agua
que cae con
acopio.
Casi sin querer
puedo ver mi
alma crecer, me
da permiso
para ser.
Todo lo que no
se ha escrito
dentro de mí
está dicho.
Y como aprendiz
con pluma y papel
grabo cada rima
que me dicta el
interior.
Pues así con calma
se fragua la poesía,
la del alma.
Casi sin querer
puedes saber
qué es, la
expresión
del ser.
Comentarios
Publicar un comentario