Desde la cascada del interior
Desde el sagrado interior, no encuentro nada que no sea amor. Como una bella cascada, con un poco de bruma adornada, pura, fresca, ya es, sin hacer nada. Con una abundancia colosal, solo cosas auténticas que entregar, nada que dañar. Siempre hay nueva corriente, no se aferra a nada, siendo todo. Con potente fuerza, como dando un aviso de la energía y belleza de la verdadera naturaleza. Existir es la mejor proeza, como cascada, con borbotones de belleza.