Mis ideas neutras
Esa fue una gran lección, que aprendí de una joven mujer que me llevó a la reflexión. Mis ideas son neutras, ni buenas, ni malas, no tienen por qué ser únicas y verdaderas, existen mil millones de ellas. Así que puedo ceder un espacio para aprender y crecer. Escuchar al otro con empatía y celebrar lo bueno que encontró en su vida, aunque la idea no haya sido mía. Es cuestión de disminuir el ego, ser más sensible, sin tener la razón, todo es accesible. Cada uno tiene su opinión, no tengo por qué tener la razón, quiero ahora abrir mi corazón sin tener la razón, mis ideas neutras son. Es mejor valorar a los otros y saber que no tengo por qué tener la razón.