Casi sin querer
Las letras llueven como fresca agua que cae con acopio. Casi sin querer puedo ver mi alma crecer, me da permiso para ser. Todo lo que no se ha escrito dentro de mí está dicho. Y como aprendiz con pluma y papel grabo cada rima que me dicta el interior. Pues así con calma se fragua la poesía, la del alma. Casi sin querer puedes saber qué es, la expresión del ser.