Invisible para mí y para ti
Invisible, sin que mis palabras fueran audibles, porque se guardaban en el pozo del temor. Mil y una cosa en el cajón de mi interior, por miedo a hacer sufrir. Mas se guardaban con dolor. Invisible, por creer en el error de que nadie me veía, sintiendo que la culpa era solo mía, si un problema acontecía. Sanar el dolor aletargado, por tantos años guardado; respiro ahora es imperceptible. Mi voz y mi imagen audibles y visibles, para hacer de esta vida el milagro de lo invencible.