La sal y el amor tienen algo de sabor


La sal es como el amor,
si el mar no fuera de
agua salada, no tendría gracia;
la vida sin amor sería una
desgracia.

La sal da sabor a la comida,
el amor da gusto a la vida.

Una comida de sal muy concentrada
arruina un banquete, un amor
embelesado puede dejar
en tu vida un boquete.

Dicen que el exceso de sal
te puede dañar el corazón y
un amor excesivo puede cuando
acabe, quebrar tu corazón.

La falta de sal yodada produce bocio
y la vida sin amor, aunque a veces duela,
no sería un buen negocio.

La sal como el amor deben tomarse
en dosis adecuadas, para poder vivir
en forma equilibrada.

Vive con amor y échale sal a tu vida.

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