Te vuelvo a encontrar
Te vuelvo a encontrar en cada pequeña cosa que me atrevo a ver y a tocar. En el día que bostezando comienza, en el lector y en lo que piensa, en la pieza clave del juego de la vida, en cada cosa efímera y en todo lo que dura. Te vuelvo a encontrar en lo que me hace segura y en el cúmulo de inmensas dudas. En la alegría secreta en la montaña de sentimientos y vastos atardeceres en lo que fue hoy y lo que será mañana. Te vuelvo encontrar en los sueños sin revelar en la meta cumplida en la cercanía del silencio. Te vuelvo a encontrar en todo lo que piso al andar, en lo que me puedo imaginar, porque todo me lleva a ti. Desde antes y desde siempre te vuelvo a encontrar, gracias Señor por ese inmaculado favor, de llevarme una y otra vez hacia ti.