El vestido largo de la lluvia

Ayer que de vestido largo de
lluvia el día se vestía.
Me recordaba que
la bendición no tiene tregua.
Así como las copiosas gotas
de lluvia la gracia nunca se agota.
de lluvia la gracia nunca se agota.
Hace acopio de la belleza
en la pureza de un cielo nublado.
Sin distinción de lluvia o de sol
los días son una consagración.
El vestido largo de la lluvia se
va desvaneciendo poco a poco
cuando el sol como copo va saliendo.
Y tú y yo seguimos viéndonos para
saber por qué en lo sagrado de la
naturaleza seguimos existiendo.
Sin distinción de lluvia o de sol
los días son una consagración.
El vestido largo de la lluvia se
va desvaneciendo poco a poco
cuando el sol como copo va saliendo.
Y tú y yo seguimos viéndonos para
saber por qué en lo sagrado de la
naturaleza seguimos existiendo.
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