La niña que con el sol y la luna se alimentó

Cuentan que un día una pequeña niña
consciente de su luz interna, se trepó
por el árbol más alto que encontró,
cuando ya estaba varios metro arriba,
sus manitas elevó.
En perfecto equilibrio, en las alturas, su madre
la vio, y con pánico le gritó, que bajara.
La niña sin pestañear sonrió, mamá deja que
me alimente del sol naciente y la luna
sonriente que de momento se oculta.
La madre sin entender una pizca de lo que la
pequeña decía, le ordenó,o te bajas o subo por ti.
La niña no pudo evitar abrir sus ojitos para
carcajearse, haber sube, la retó.
La mamá inquieta no pudo ni acercarse. La niña tiró
un beso al firmamento prometiendo regresar
en otro momento, gratificada bajó.
Comentarios
Publicar un comentario